Cuidémonos de la osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad que se caracteriza por una disminución de la densidad de los huesos a causa de la pérdida del tejido óseo normal. No produce síntomas hasta que hay una fractura, y por eso se la llama «la epidemia silenciosa».

Cuando van pasando los años, el proceso de destrucción del hueso toma más importancia, y se va produciendo un descenso de la masa de los huesos. Este descenso se acelera en las mujeres después de la menopausia, y a partir de los 70 años tanto en los hombres como en las mujeres.

Aunque éste es un proceso normal del envejecimiento, en algunas personas el pico de masa ósea alcanzado es más bajo o se produce una pérdida más pronunciada, y aparece la osteoporosis. Existen varios factores de riesgo relacionados con su aparición que no se pueden controlar, como la edad, el sexo, los antecedentes familiares o el padecer otras enfermedades.

¿Cómo se diagnostica?

Mediante una prueba denominada densitometría. Esta prueba nos indica cuál es la masa o densidad de nuestros huesos en comparación con la media de la población.

La densitometría establece un diagnóstico de osteoporosis cuando el nivel de masa del hueso está muy por debajo de la media de la población y, por tanto, hay un riesgo más elevado de sufrir una fractura.

¿Cómo cuidarnos de ella?

Se pueden tomar varias medidas para mantener los huesos sanos, fuertes y retrasar la pérdida de hueso.

Para prevenir el desarrollo de la osteoporosis se necesita consumir una dieta sana y bien equilibrada, rica en calcio y vitamina D. Se deben incluir alimentos como pescado (anchovetas), todos los vegetales verdes (espinaca, brócoli, alcachofa), frutas como la naranja, melocotón, huevo, yogurt y queso blanco. También aconseja evitar el consumo de alcohol en exceso, no fumar, evitar la vida sedentaria y tener una adecuada exposición al sol.