Alimentación saludable en fiestas navideñas

Durante la Navidad mantener una alimentación saludable no es tarea fácil pues esta época generalmente es propicia para los excesos en la ingestión de comida que a menudo incluyen en su composición salsas o ingredientes ricos en grasas saturadas y azúcares refinados . Igualmente, son frecuentes los dulces y los postres, así como los aperitivos antes de comer que incluyen frituras o cócteles, poco recomendables.

El consumo de alimentos en grandes cantidades provoca, además de la temida ganancia de peso, un sobreesfuerzo del aparato digestivo, que puede dar lugar a problemas de ardor, acidez, pesadez, flatulencia, hinchazón abdominal y digestiones lentas y pesadas.

Además:

  • Aumento de los niveles de colesterol,trigliceridos y de azúcar en sangre
  • Subidas de la tensión arterial.
  • Mayor retención de líquidos.

¿Cómo debe ser nuestra alimentación durante estas fiestas?

  1. Utiliza platos pequeños para controlar las raciones

La clave es comer con moderación, por lo que no excederse en las cantidades es importante. Cuando comemos más alimentos de los que el cuerpo necesita, se almacenan como grasa, que generalmente se acumulan en la parte central.

En las cenas de Navidad es muy habitual que, además de los platos principales, haya una multitud de guarniciones, se recomienda que dentro de estas , siempre se incluya una variedad de vegetales, que pueden ayudar a la saciedad, al igual que las proteínas , para poder así reducir la cantidad de carbohidratos tales como arroz, papa, etc dentro del plato principal.

De esta forma se llegará al postre con la sensación de haber comido ya demasiado.

  1. Crea un menú equilibrado

En las celebraciones En estas fechas solemos dar rienda suelta a nuestros deseos culinarios y buscamos comer todos nuestros platos favoritos de golpe o lo que nos solemos "prohibir" a lo largo del año. Pero recuerda: todo en exceso es malo. Abusamos de las grasas saturadas (frituras, embutidos, quesos, carnes rojas, dulces navideños, entre otros) o tomamos más alcohol que de costumbre. Esto sobrecarga nuestro hígado causando malestar digestivo, dolores de cabeza y mal humor.

Planifica un menú que incluya alimentos con grasa insaturada de origen vegetal (aceite de oliva, frutos secos, semillas, pescado) y reduce los alimentos que llevan grasas saturadas dando prioridad a los alimentos de origen vegetal y eligiendo preferiblemente carnes o pescados poco grasos como plato principal. También es importante sustituir las salsas industriales por salsas caseras y vinagretas y evitar los postres industriales para tener una alimentación saludable.

  1. No beber demasiado y no olvidar el agua

Si no nos hidratamos correctamente, habrá más propensión a comer en exceso durante todo el día. También tendemos a sustituir el agua por bebidas alcohólicas o refrescos industriales, con un alto contenido en azúcar y/o colorantes, saborizantes y conservantes artificiales. Al consumir agua, ayudamos al cuerpo a liberar toxinas y movilizar la grasa del cuerpo, tan necesario durante estas fechas navideñas en las que solemos comer más dulces y beber alcohol.

  1. Limita la cantidad la sal en tus preparaciones

En cuanto a la sal, esta provoca retención de líquidos, además de aumentar el riesgo de hipertensión. Para no restar sabor a las comidas, puedes recurrir al apio, las especias o las hierbas aromáticas. También debes evitar los alimentos precocinados y en conserva o enlatados, debido a su alto contenido en sal.

  1. Utiliza infusiones para ayudar a la digestión

Además de beber más agua, para mantener una alimentación saludable es conveniente tener en cuenta otras bebidas que pueden ayudar a tener mejores digestiones. Después de comer puedes tomar una infusión con una mezcla de plantas digestivas, como manzanilla, anís, menta, entre otros.

  1. Planifica una rutina de actividad física

Es importante no olvidar la actividad física durante estas fiestas y en realidad siempre. Ejercitarnos nos da vitalidad y ayuda a mantenernos en movimiento.

  1. Evita caer en la tentación fuera de las comidas diarias

Para evitar caer en la tentación de picar entre horas, guarda los dulces en un lugar donde no estén captando tu atención constantemente. Mantén, además, la rutina de realizar cinco comidas al día: a media mañana y para merendar, puedes tomar fruta de temporada, que te hidratará y saciará, o frutos secos como las almendras.